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04/2006 - 06/2006
Resumen de Prensa

Cambio democrático en Nepal

En los últimos días, Nepal está viviendo una serie de manifestaciones y protestas ciudadanas para reclamar reformas democráticas. Las movilizaciones están siendo promovidas por los partidos opositores, después que el año pasado el rey disolviera el parlamento y se adjudicara el control total del gobierno.

A continuación les recopilamos algunas informaciones aparecidas en la prensa durante los últimos días (español y catalán).

04/2006 - 06/2006
Press summary

Democratic change in Nepal

In the last days, Nepal is living a series of demonstrations and citizen protests to demand democratic reforms. The mobilizations are being promoted by politics parties, after the last year the king dissolved the parliament and he was adjudged the total control of the government.

Next, we compiled some information released in press during the last days (spanish and catalan).

04/2006 - 06/2006
Resum de Premsa

Canvi democràtic al Nepal

Els darrers dies, Nepal està vivint una sèrie de manifestacions i protestes ciutadanes per a reclamar reformes democràtiques. Les mobilitzacions son promogudes pels partits opositors, després que l'any passat, el rei dissolgués el parlament i s'adjudicarà el control total del govern.

A continuació els recopilem algunes informacions aparegudes en premsa durant els darrers dies (catalá i castellá).

[ Nota de Prensa ]

[ Press Release ]

[ Nota de Premsa ]


RESUMEN DE NOTICIAS  /  NEWS SUMMARY  /  RESUM NOTÍCIES

04/2006

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06/2006

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30/04/2006 - BBC World

Primer ministro de Nepal pide paz

Koirala habló en el recién restaurado Parlamento, luego de que el rey Gyanendra decidiera finalizar su gobierno absoluto tras varias semanas de intensas y masivas protestas populares.

El Congreso debatió y aprobó este domingo un llamado a elecciones para la conformación de una Asamblea Constituyente, medida que coincide con una de las demandas más importantes de los insurgentes.

Los maoístas controlan buena parte del país y buscan el fin de la monarquía entre otros objetivos. Declararon un cese el fuego de tres meses desde que el rey cedió a la presión popular el lunes pasado. Pero Koirala, de 84 años de edad, pidió de todas formas una paz permanente. "Solicito (a los rebeldes) que renuncien a la violencia y se acerquen al proceso de diálogo", dijo a los congresistas.

El corresponsal de la BBC en Katmandú, Charles Haviland, explicó que la demanda no es inesperada, ya que cualquier elección futura será difícil de llevar a cabo si persiste la violencia.

Koirala ingresó a la arena política hace 60 años y lidera su partido con mano de hierro, incluso varios de sus familiares controlan puestos clave en la organización. Pero es, según Haviland, la única figura política capaz de generar respeto y aglutinar apoyo popular.

El rey Gyanendra por su parte tomó el poder absoluto en 2005 tras acusar al gobierno de incapacidad para contener la guerrilla maoísta, activa desde 1997. Pero una coalición de siete partidos políticos, en alianza con los insurgentes, convocó a cientos de miles de personas durante abril de 2006 y provocaron el cambio de rumbo en el país.


 

29/04/2006 - La Vanguardia

La primera sesión del Parlamento en cuatro años encarrila Nepal hacia la paz

La guerrilla propone un proceso constituyente que vigilará el movimiento popular nacido este abril.
Con la reapertura del Parlamento, Nepal inicia la vía hacia un proceso constituyente que implica la vuelta de la guerrilla maoísta a la sociedad civil. El movimento popular estará vigilante para que el rey no cometa nuevos desmanes.

Rafael Poch - Katmandú

Celebrada la primera sesión de su Parlamento en cuatro años, Nepal, un país pobre y sumido en guerra civil desde hace diez, quedó ayer encarrilado hacia un nuevo pacto nacional para una convivencia pacífica. Los encargados de realizarlo son los desprestigiados políticos de los siete partidos que forman la Cámara, dirigidos por un primer ministro de 84 años, enfermo e intrigante. Todos se han comprometido a abrir negociaciones que desemboquen en una Asamblea constituyente. El proceso se anuncia largo y complicado, pero hay margen para el optimismo.

La razón es que en abril, entre ocho y diez millones de ciudadanos - la población del país es de 27 millones- salieron a la calle pidiendo loktrantra (democracia popular) con una decisión sin precedentes. Ese movimiento va a vigilar el proceso. El objetivo es doble; lograr que los maoístas dejen las armas y se integren en la vida civil e impedir que el rey Gyanendra, que en cinco años usurpó el poder en dos ocasiones, haga nuevos desmanes. La hoja de ruta incluye negociaciones con los maoístas, formación de un gobierno de amplia representación y celebración de elecciones para una Asamblea constituyente que decida el futuro del país, incluido su régimen: monarquía constitucional, con el rey en un papel simbólico, o república. Es el programa de los guerrilleros para la reconciliación y que el movimiento popular hace suyo.

Otro motivo para el optimismo es que los maoístas están "determinados a aprovechar esta oportunidad de paz", como declaraba su ideólogo Baburam Bhattarai a nuestro diario. Aunque tienen a miles de jóvenes en armas, los maoístas locales son más políticos que militares, no son un grupo identitario como en Sry Lanka o Chechenia, y no dependen de intereses externos. Además, han demostrado ser flexibles y pragmáticos. Si en lugar de apoyar al rey y armar a su ejército, multiplicando la carnicería de civiles, la comunidad internacional hubiera practicado una política enfocada a la pacificación, Nepal habría sufrido menos.

Más de la mitad de quienes han oído hablar de Asamblea constituyente no saben de qué se trata. Las reformas sociales no admiten demora, los partidos no tienen programa y el Ejército Real es propiedad de un monarca de tendencia absolutista. Los puestos clave están en manos de parientes del rey y el cuerpo de oficiales está dominado por miembros de la casta hindú Kshatriya, la segunda en la jerarquía socialreligiosa y reconocida como guerrera y dirigente. "Mientras la monarquía esté ahí, sea cual sea su forma, el ejército nunca estará sometido al Gobierno o al Parlamento", sentencia un ex coronel de las fuerzas armadas. Complicado, el tema del ejército no es irresoluble. Una ventaja es que no hay tradición de golpe militar en este país.

Nepal es un hervidero de ideas. Hay planes de desmilitarización, de mediaciones exteriores. Para que esto fructifique es necesaria una ayuda internacional eficaz y democrática. India, el país más relevante, ya ha dado señales esperanzadoras. "Nos esperan unos meses muy confusos y complicados, pero esta vez va a ir bien", señala a La Vanguardia el editor Kayak Mani Dixit. Tras tantos años de fatalidad, Nepal inicia una nueva época resuelto a realizar su loktrantra.

 

29/04/2006 - Hoy Digital Badajoz

El Parlamento de Nepal creará una Asamblea Constituyente

El Parlamento nepalí anunció ayer la puesta en marcha de negociaciones para elegir una Asamblea Constituyente, decisión que tomó en el transcurso de su primera sesión en cuatro años, celebrada ayer tras 19 días de protestas populares que forzaron al rey Gyanendra a convocar nuevamente la Cámara, disuelta en el 2002. Durante los 35 minutos que duró la sesión, los diputados aprobaron un plan que prevé la redacción de una nueva Constitución que modificará el texto fundamental de 1990 y que limitará los poderes del rey.

 

29/04/2006 - ABC

El restaurado Parlamento de Nepal se propone recortar los poderes del Rey

Nepal escenificó ayer el arduo regreso de la democracia al país con la primera sesión del Parlamento desde hacía cuatro años.

Pablo M. Díez

En mayo de 2002, el Rey Gyanendra disolvió la Cámara en su intento por imponer una Monarquía absolutista que ha fallado tanto que va a acabar perdiendo todo su poder. Tal y como había acordado la oposición, el Parlamento anunció ayer que convocará elecciones para una Asamblea Constituyente. Dicha Constitución reducirá la figura del Rey a una mera presencia ceremonial o incluso convocará un referéndum para decidir entre monarquía o república.

Todo ello gracias a las masivas protestas de los últimos días, que han costado 17 vidas. "Expresamos nuestra gratitud a los que han muerto por la democracia", manifestó el portavoz de la Cámara, cuyos miembros guardaron dos minutos de silencio.

Aparte de este recordatorio, el tono festivo predominó toda la jornada. Los diputados, tocados con el "topi" (gorro típico del país) y vestidos con "labeda" (camisa larga) y "suru-wal" (pantalones amplios) del traje nacional, no ocultaban su alegría y se saludaban al modo nepalí, inclinándose y juntando las palmas de sus manos como si fueran a rezar.

Tras el alto el fuego de la guerrilla, una asociación estudiantil celebraba el primer acto oficial maoísta permitido en Katmandú desde hace años. Todo indica que se ha abierto una nueva etapa para Nepal llena de esperanza y dificultades.


 

28/04/2006 - EFE

La UE pide una efectiva restauración del Parlamento en Nepal

La Unión Europea (UE) reafirmó hoy su apoyo 'incondicional' a los esfuerzos de la sociedad civil en Nepal en pos de la democracia y reclamó de forma 'enérgica' al rey Gyanendra que aplique la anunciada restauración del Parlamento, suspendido en el 2002.

La UE, en una nota emitida por el Gobierno austriaco, que ejerce la presidencia de los Veinticinco, apela también a la responsabilidad en la situación de los siete partidos de la oposición nepalí que han liderado las protestas contra el régimen autocrático de Gyanendra.

Así pide que en la primera sesión del Parlamento recién restaurado que celebrará mañana la alianza opositora siga desarrollando el programa democrático y la búsqueda de la paz.
'Se deben tomar medidas inmediatas para restablecer la paz en el país, y se tiene que formar un Gobierno democrático y responsable', asegura la UE en la nota.

Sobre el reciente anuncio de la guerrilla maoísta de Nepal de establecer un alto el fuego unilateral de tres meses, la UE exige 'de forma enérgica' que el Partido Comunista del Nepal, vinculado a la guerrilla, vuelva a integrarse en la vida política y renuncie a la violencia.

La elección de Girija Prasad Koirala, octogenario líder del Congreso Nepalí, como candidato a primer ministro por parte de la alianza opositora es también saludada por la UE. 'La UE espera que las fuerzas de seguridad renuncien al uso de la violencia sobre los manifestantes que piden democracia', añade la nota.

 

28/04/2006 - La Vanguardia

Fin de sueño para los maoístas himalayos

La guerrilla nepalí constata su escaso arraigo popular y su incapacidad militar, y se integra en la política

Rafael Poch, Katmandú

Tras el golpe real del año pasado, la guerrilla de Nepal se sumió en un mar de discusiones. El brillante intelectual e ideólogo del grupo, Baburam Bhattarai, se enfrentó con el líder supremo, Pushpakamal Dahal, alias el Terrible. Bhattarai animaba a un cambio radical y fue acusado por el comité central de "desviacionismo". El ideólogo respondió acusando a Dahal de "culto a la personalidad" (el Terrible colocaba su efigie junto a la de Mao y Marx). Tras la polémica asomaba el peligro de un ajuste de cuentas violento, tan frecuente en los círculos políticos sectarios vinculados a movimientos armados.

Dos miembros del comité central maoísta detenidos acusaron a Bhattarai de haberles vendido. Bhattarai se defendió con un sonado artículo publicado en la prensa de Katmandú. Todo este enredo se calmó en abril del 2005: Bhattarai fue restablecido en su puesto en el politburó, y sus partidarios rehabilitados.

Cuatro meses después se produjo un giro sorprendente: el comité central decidió, por unanimidad, participar en el juego político democrático. Ése fue el paso que abrió la puerta al acuerdo del 22 de noviembre: un compromiso entre la guerrilla y los siete partidos constitucionalistas de Nepal (el histórico Partido del Congreso, dividido en dos sectores, y todo un rosario de partidos comunistas fruto de innumerables escisiones) para desafiar conjuntamente el golpe absolutista que el rey Gyanendra había perpetrado en febrero. El resultado ha sido el actual movimiento loktrantra (democracia popular), un término que tiene sonoridad republicana y que ha cambiado la faz de este país, donde el rey era hasta hace poco sagrado.

La pregunta del millón es por qué los maoístas se han hecho tan flexibles. En sus medios es frecuente obtener como respuesta largos discursos sobre los "imperativos de la revolución burguesa y antifeudal", o sobre la paz de Brest-Litovsk, firmada por los bolcheviques en 1918. Pero la realidad es mucho más prosaica. Diez años después de iniciada la janayuddha organización maoísta con todos los atributos de una secta marxistoide que opera en un país muy pobre y con más de la mitad de la población analfabeta- ha tenido el suficiente sentido común de constatar su escaso arraigo entre la población y su incapacidad técnica para controlar todo el país.

En general, la población rural nepalí no apoya a los maoístas. La gente común considera a todos los grupos armados, sean del Ejército Real, sean de la guerrilla, parte de la misma calamidad. Los maoístas recaudan el impuesto revolucionario, quedándose con el 10% de los sueldos de los maestros que aún no han huido de los pueblos y de la pequeña industria turística nacional, pero no construyen nada, o muy poco, para la gente. Si lo hicieran, el Ejército Real, principal responsable de las muertes de no combatientes, se encargaría de destruirlo.

"La gente los teme y los sufre", sentencia una fuente independiente. Pero los maoístas no necesitan el apoyo popular para impedir todo gobierno efectivo en el campo. No tienen en armas más de 5.000 hombres y mujeres, normalmente muy jóvenes, pero el grueso de los 100.000 soldados del Ejército Real se dedica a proteger las ciudades y no puede con ellos.

Otro factor no despreciable es el cansancio de los dirigentes maoístas. Ya superan una media de edad de cincuenta años y están hartos del duro camping guerrillero. Saben que con un regreso al redil parlamentario hallarán un mullido sillón. Hay idealismo en sus filas, pero es idealismo humano, de carne y hueso, y no el de los superhombres de las novelas de la revolución cultural china.

Aún así, la insurgencia maoísta ha realizado en los últimos dos años sus acciones más espectaculares. El 20 de marzo del 2004 atacó la ciudad de Beni y capturó a las autoridades militares, posteriormente entregadas a la Cruz Roja. La brava acción duró 48 horas, pero requirió la movilización de 3.800 guerrilleros -un tercio de ellos mujeres- durante 20 días. La historia se repitió el 1 de febrero de este año, con el ataque a la ciudad de Palpa, en el que se destruyeron todos los edificios oficiales, se requisaron millones de rupias de los bancos y se puso en libertad a 130 prisioneros.

Esos sucesos no cambian el hecho de que los maoístas no pueden conquistar Katmandú. Así es como han llegado a la convicción de una paz necesaria. Pero, para firmarla, hace falta que la otra parte se preste. ¿Será el Ejército Real capaz de realizar su propia Larga Marcha? Más allá de las componendas que el restablecido Parlamento haga hoy a partir de su primera sesión, ésa es la cuestión decisiva para los próximos meses.

 

28/04/2006 - La Vanguardia

G. P. KOIRALA. Nuevo primer ministro de 84 años

El rey Gyanendra nombró ayer como nuevo primer ministro a un veteranísimo político que en el pasado ya había dirigido el gobierno: Girija Prasad Koirala, de 84 años y presidente del Partido del Congreso Nepalí. Koirala, con graves problemas respiratorios, no pudo asistir ayer a ningún encuentro público: necesitó oxígeno suplementario y suero intravenoso durante todo el día. Su médico aseguró, sin embargo, que hoy viernes podrá asistir a su jura de cargo.

 

28/04/2006 - La Vanguardia

Entrevista a Baburam Bhattarai, cerebro de la guerrilla maoísta nepalí
"Vamos a seguir lo que la gente decida"

Rafael Poch, Katmandú

La guerrilla maoísta de Nepal está "muy determinada" a aprovechar la oportunidad de paz abierta en el país. Un nuevo alto el fuego incondicional por tres meses decidido la noche del pasado miércoles demuestra su "buena voluntad", dicen. En el largo proceso de negociación que se abre ahora en el país, la insurgencia está a favor de una mediación internacional. Así lo explica, en una entrevista exclusiva con La Vanguardia Baburam Bhattarai, alias Laldhoj (Bandera Roja), considerado el cerebro de la guerrilla nepalí.

Doctorado en Arquitectura por la Universidad Jawaharlal Nehru de Delhi, Bhattarai, de 52 años, es miembro del comité permanente del politburó maoísta, y ha sido durante muchos años la cara pública y el negociador de la guerrilla. Desde el año 1997 vive en una estricta clandestinidad.

- Desde el pasado mes de abril, Nepal es otro país. El pueblo, la gente común, se ha convertido en el factor político determinante. Ustedes son leninistas, dirigistas autoritarios, y se pretenden "vanguardia". ¿Van a respetar las aspiraciones de paz de la gente?
- Por supuesto. Nuestro movimiento ha contribuido a la gran protesta. Vamos a seguir lo que la gente decida y vamos a respetar la voluntad popular.

- El movimiento popular ha abierto una clara oportunidad para la paz y el acuerdo nacional. ¿Le parece seria esta oportunidad?
- Por supuesto que la actual situación es mucho mejor que la que había antes del anuncio del rey reinstaurando el Parlamento. En el pasado, los siete partidos (constitucionalistas) se equivocaron, confiando y pactando con el rey. Ahora estamos unidos con ellos, pero, al mismo tiempo, debemos estar vigilantes porque nosotros queremos una república democrática, mientras que algunos de los partidos todavía aceptan una monarquía ceremonial, con un papel político para el rey. Habrá que ver qué maniobras va a intentar el rey en ese contexto. Esa circunstancia contiene muchas incertidumbres.

- ¿Qué significa su declaración de alto el fuego incondicional por tres meses?
- Significa que estamos muy determinados a aprovechar esta oportunidad de paz. Como usted sabe, en septiembre del año pasado ya declaramos un alto el fuego unilateral que el rey ignoró. Este alto el fuego expresa, una vez más, nuestra buena voluntad y disposición.

- Después de las decisiones que ustedes tomaron en agosto, ¿van a reformar su organización para hacerla más civil?
- El pleno de nuestro comité central celebrado en Rolpa en agosto del 2005 tuvo una significación histórica. Ahora nuestra línea táctica está abierta a la participación en la política multipartidista.

- En los próximos meses va a haber muchos problemas que negociar. ¿Aceptarían ustedes la mediación de una personalidad internacional como el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter?
- Siempre hemos dicho que estamos a favor de una mediación internacional. Respecto a individuos concretos, no hemos decidido nada. Habrá que ver.

Ideólogo y 'brazo flexible' de la insurgencia

Baburam Bhattarai, de 52 años, es el ideólogo de la guerrilla y el principal artífice de sus decisiones más flexibles. Miembro del comité permanente del politburó maoísta, ha dirigido la delegación guerrillera en diversas negociaciones con el Gobierno, y como la mayor parte de los líderes políticos del país, pertenece a la casta Brahman, la superior de la jerarquía hindú. Es más conocido que Prachanda, el líder supremo de la guerrilla, porque, a diferencia de aquél, hasta 1997 fue una figura pública en Katmandú. Nació en la aldea de Joplang del distrito de Gorja, al noroeste de la capital. Estudió en la Universidad Jawaharlal Nehru de Delhi, donde se graduó en 1987 como arquitecto. Su tesis doctoral fue sobre la estructura regional de Nepal y su relación con el subdesarrollo. Está casado con una mujer de nacionalidad Newar y confesión budista: Hishila Yemi, alias Parvati, que no adoptó su nombre, un signo de emancipación. Su esposa también está integrada en la guerrilla.

 

28/04/2006 -El Mundo

Posponen la investidura del anciano primer ministro nepalí por encontrarse enfermo

Sus problemas respiratorios provocan un retraso de la investidura.
La guerrilla maoísta declaró el miércoles una tregua de tres meses.

Efe, Katmandú

El presidente del partido del Congreso Nepalí y ex primer ministro de Nepal, Girija Prasad Koirala, de 84 años de edad, ha sido nombrado primer ministro del país por el rey Gyanendra, según un comunicado difundido por el Palacio Real. Su estado de salud, con bronquitis y dificultades para respirar, ha retrasado su investidura de la mañana a la tarde de hoy.

La designación de Koirala tuvo lugar después de que el monarca decidiese el pasado lunes restablecer el Parlamento nepalí, suspendido desde 2002, tras 19 días de huelga general y violentas protestas a lo largo y ancho del país, en las que murieron 15 personas y otras 5.000 resultaron heridas debido a la represión policial.

"Su majestad el rey Gyanendra, tras la recomendación de la alianza de siete partidos políticos y de acuerdo con la Constitución del Reino de 1990, ha nombrado al presidente del Congreso Nepalí, Girirja Prasad Koirala, como nuevo primer ministro", afirma la nota difundida en Katmandú.

El octogenario, que ya fue primer ministro nepalí, sufre problemas respiratorios y pasó el día de ayer con una bombona de oxígeno y suero debido a una bronquitis, por lo que no pudo acudir al encuentro multitudinario celebrado en la capital. Tampoco este viernes ha podido acudir a su propia investidura, prevista para esta mañana, por lo que la sesión se ha retrasado a la tarde.

"Es un anciano y está descansando. El único problema es que ha tenido una agenda demasiado agitada y está cansado", ha declarado su hija Sujata.

Koirala fue elegido el pasado martes como futuro jefe de Gobierno por la alianza de siete partidos que convocaron las protestas en el país y han exigido el restablecimiento de la democracia en Nepal tras la disolución del Gobierno que hizo Gyanendra en febrero de 2005 para hacerse con el poder absoluto.

Este octogenario ya ha presidido el Ejecutivo en Nepal en tres ocasiones, y su principal tarea será convocar elecciones constituyentes en el país para elegir una Cámara que redacte una nueva Carta Magna en la que se delimite el papel de la monarquía.

La guerrilla maoísta, que inició hace una década la lucha armada en Nepal con el objetivo de derrocar a la monarquía e instaurar una república comunista, declaró anoche un alto el fuego unilateral de tres meses en todo el territorio con el objeto de facilitar el proceso constituyente.

 

28/04/2006 - El Mundo

Mao vive en el valle de Kotabeshi

David Jiménez, Kotabeshi (Nepal)

La oficina de correos de Kotabeshi cerró hace tiempo, el juez se marchó, no hay comisaría de policía y los vecinos no recuerdan qué fue del Consisitorio municipal. A los funcionarios del Gobierno no se les ha visto en las aldeas de este valle del nordeste del Nepal desde hace cinco años. Tampoco se les espera. Esta es tierra de maoístas y, en sus comicios, la única ley que impera es lo que sus líderes llaman la "justicia popular".

Kotabeshi fue tomada por la guerrilla o abandonada a su suerte por el Ejército nepalí, según a quién se pregunte, en 2001. Sus 7.000 habitantes viven ahora bajo un gobierno que todo el mundo sabe que existe, pero que nadie quiere ver.

Una camarilla de comandantes que se mueven de forma clandestina, apoyados por informantes encargados de denunciar a los vecinos sospechosos de ser antirrevolucionarios, recauda impuestos y administra justicia a través de juicios populares con castigos que van desde el destierro a la ejecución.

"Nos reunimos todos los vecinos y juzgamos al que ha cometido el delito. El comandante maoísta tiene la última palabra", dice Narayan, un activista social que asegura haber sido torturado durante 10 días por el Ejército.

La cercanía de esta pobre población de campesinos con la capital, a tan sólo 50 kilómetros de Katmandú, es una prueba de hasta dónde han extendido los rebeldes su influencia en su lucha por crear "un paraíso socialista".

Una década de guerra civil ha limitado el control del Gobierno al valle de Katmandú y algunas regiones de interés estratégico, dejando gran parte de las zonas rurales en manos del misterioso líder guerrillero que dirige el movimiento comunista.

Prachanda 'El Feroz', cuyo verdadero nombre es Pushpa Kamal Dahal, ve el avance de sus fuerzas como el primer paso en una "derrota global del imperialismo". Los rebeldes, que anteayer decretaron un alto el fuego de tres meses, han sido una de las fuerzas decisivas en el alzamiento popular que el pasado lunes obligó al rey Gyanendra a renunciar a sus poderes absolutos y restablecer el Parlamento. Pero no es en la Cámara Baja ni en las calles de la capital, sino en lugares como Kotabeshi, donde la guerrilla está ensayando su proyecto de Estado.

El comandante maoísta del distrito de Kavre, donde se encuentra Kotabeshi, es un veterano guerrillero al que los vecinos evitan nombrar, refiriéndose a él simplemente como 'tío'.

EL MUNDO había acordado encontrarse con él ayer, pero en su lugar envió a un comisario político maoísta que se disculpó amablemente por la ausencia de su jefe y pasó a revelar cómo la guerrilla ve la actual crisis en Nepal: un paso más, en este caso adelante, en la consecución de sus objetivos.

"Si yo quiero viajar a Katmandú y me encuentro la carretera cortada, entonces tomo otro camino para llegar al mismo punto", decía el representante maoísta, al explicar por qué la guerrilla ha aceptado el acuerdo que ha permitido al rey mantener el trono, al menos de forma ceremonial y temporalmente. "El destino final sigue siendo para nosotros una república comunista".

Los eventos de los últimos días, con cientos de miles de personas tomando las calles para unirse a la causa republicana, han devuelto a Prachanda y sus soldados la popularidad que habían perdido en los últimos años con la brutalidad de sus métodos a menudo difíciles de diferenciar de los del Ejército, el reclutamiento de niños y la extorsión de poblaciones pobres con el impuesto revolucionario.

La destrucción de infraestructuras e instituciones, la ejecución de opositores y la aplicación de una dictadura totalitaria en "las zonas liberadas" se ha convertido en parte de una estrategia extraída del concepto de "Año Cero" con el que Pol Pot arruinó Camboya. El objetivo es la destrucción de comunidades consideradas "contaminadas" para levantarlas de nuevo sin las impurezas e influencias del feudalismo y el capitalismo.

Lshwari Ojna, presidente de la Federación de Periodistas de Kavre y uno de los pocos reporteros locales que lleva años informando en la zona maoísta, es de los que creen que los rebeldes merecen, a pesar de todo, una oportunidad para entrar en el proceso político.

"Han cometido muchos abusos, pero no se les puede negar el haber despertado la conciencia política del pueblo. Ahora la gente sabe que tiene derechos", asegura el reportero nepalí. Los maoístas son conscientes de que sus objetivos pueden estar todavía lejos en el tiempo.

La preparación de las próximas generaciones se ha convertido, pues, en una prioridad. Halak Prasas, profesor de la escuela de secundaria en Kotabeshi, asegura que los maoístas "piden que demos una educación progresista en la que se enseña el pensamiento de Mao y el rechazo al Gobierno y la monarquía".

Halak cuenta el caso de otro profesor que no cumplió con las directrices y fue desterrado. Un grupo de vecinos, hablando en presencia del representante maoísta, asegura que es el destino de quienes se salen del "orden social".

 

28/04/2006 - El País

La sombra de Mao sobrevuela Nepal

La guerrilla nepalí ha sido el catalizador del descontento de una población castigada por una pobreza extrema

José Reinoso, Katmandú

Cuando en la cuna de Mao Zedong apenas queda de sus teorías poco más que el retrato del líder chino en la plaza de Tiananmen de Pekín, en Nepal, los maoístas se hacen cada día vez más fuertes desde que iniciaron la lucha armada en 1996 para derrocar la monarquía y fundar una república comunista.


 

27/04/2006 - Europa Press

El Ejército abre una investigación de la muerte de seis civiles por disparos de soldados en Nepal

El Ejército Real de Nepal ha abierto una investigación para esclarecer la muerte ayer de seis civiles de la localidad de Belbari, en el distrito de Morang (suroeste) por disparos de soldados así como sobre la muerte y presunta violación de una joven local, según informa el portal 'Nepalnews.com'.

El Ejército informó hoy de que se ha creado un panel investigador para aclarar la muerte de seis personas que protestaban ante el campamento militar de Belbari ayer por la tarde contra el asesinato de una joven de 22 años, presuntamente víctima de una violación colectiva.

Además, el comandante de la base, capitán Prahlad Magar, ha sido suspendido de su puesto. Según informaciones no confirmadas citadas por 'Nepalnews', Magar dio órdenes a los soldados de abrir fuego contra los cientos de habitantes que se habían congregado ante la base, sin que mediara provocación alguna por parte de los manifestantes. Seis personas murieron y unas 50 resultaron heridas como consecuencia de estos disparos.

 

27/04/2006 - La Vanguardia

Nepal, una monarquía con los días contados

La comunidad internacional no entiende que el movimiento popular ha cambiado el país y ha abierto una vía a la paz

Rafael Poch - Enviado especial, Katmandú

Veinticuatro horas después de la victoria popular sobre la autocracia, los políticos nepalíes encargados de plasmarla ya se pelean por el poder y para entrar en el nuevo gobierno provisional. El rey Gyanendra, que considera una derrota y un signo de debilidad la marcha atrás para restablecer el viejo Parlamento, observa la situación. Conoce bien las debilidades de sus políticos y espera sacar provecho de ellas. Pero hay otro vigilante: la gente común.

Desde este abril, la política en Nepal ha dejado de ser un asunto de políticos. El pueblo ha entrado en escena. La gran manifestación de júbilo del martes no fue sólo una celebración de victoria, sino también confirmación de rechazo a la monarquía y aviso de que la lucha continúa. El mensaje central que repite la gente es: "No hemos dado el poder a los políticos para que vuelvan a abusar de él, con su corrupción y sus pactos con el rey". Nepal se ha transformado.

Lo que ocurre aquí ya no es una movida de Katmandú. Este mes ha habido manifestaciones hasta en el reino de Mustang, remoto secarral situado detrás del Annapurna, donde anteayer estaban en la edad media. En un pueblo del valle de Katmandú he visto a un anciano decir que "el rey es un inútil, y su hijo (el príncipe heredero Palas) un gunda (un gángster)". El desprestigio de la monarquía ha llegado al último rincón del país. La gente ha visto por televisión como la policía mataba y golpeaba en nombre del rey. Ayer, el ejército mató a seis manifestantes que participaban en una protesta, en el este del país, en protesta por la supuesta violación y muerte de una mujer en manos de los militares.

La monarquía ha muerto en Nepal. Es el fin del viejo régimen tradicional. Y hay condiciones para un acuerdo nacional sin el rey. Los maoístas están deseando integrarse en la política civil. Están hartos de esta janayuddha (guerra popular) que no les ha dado ningún apoyo. Más allá de la lírica izquierdista, la gente que sufre a los maoístas en los distritos rurales ve en ellos no mucho más que un grupo de extorsionadores que no aporta nada a la reconstrucción de los pueblos, aparte de su triple prohibición de consumir alcohol, de fumar y de pegar a las mujeres. Su apoyo social es muy bajo. En agosto del 2005, en su santuario de Rolpa, en el oeste del país, un pleno del comité central maoísta cambió por completo la línea insurgente. En noviembre la guerrilla firmó un pacto de doce puntos con las fuerzas políticas constitucionalistas y en marzo de este año, acordaron con ellas la unidad de acción que ha hecho posible el actual movimiento por la loktrantra (democracia popular). Ahora los maoístas, que acaban de levantar su cerco a Katmandú hasta que el viernes se reúna el Parlamento, quieren participar en la política multipartidista. Desean integrarse y dejar las armas. Hay condiciones para la paz.

Uno de los problemas es que, habiendo crecido y madurado con este gran movimiento popular de abril del 2006, la sociedad de Nepal es una sociedad débil, pobre y muy vulnerable. Necesita ayuda exterior para organizar su nueva convivencia nacional. El papel de la comunidad internacional es fundamental. Y ha fallado. No se ha enterado de las tres novedades mencionadas: que el pueblo ha entrado en escena, que la monarquía ha muerto y que hay condiciones para el acuerdo nacional, porque los maoístas quieren dejar las armas.

Durante años, esta comunidad internacional, formada por indios, norteamericanos y británicos, suministró armas al ejército. Especialistas de EE.UU. en contrainsurgencia entrenaron a un ejército que era propiedad privada del rey. La comunidad internacional aumentó la potencia de fuego de la guerra civil, contribuyendo así a una masacre de más de 12.000 muertos. Indios y norteamericanos condenaron el golpe real del 2005, pero luego prefirieron medrar ante el rey. El embajador de Washington, Moriarty, ha intentado romper el acuerdo nacional entre maoístas y partidos. El embajador finlandés, que representa a la UE sigue la estela.

La comunidad internacional "posterga innecesariamente una transición pacífica en Nepal", constata una declaración conjunta de 18 personalidades nepalíes, representantes de la sociedad civil. El grupo, compuesto por conocidos abogados, políticos y defensores de los derechos humanos, considera que "el rey no está preparado para transferir su poder" y que "la monarquía no es indispensable para mantener la unidad de Nepal". Forman parte del grupo los dos respetados mediadores con la guerrilla, Padma Ratna Tuladhar y Daman Nath Dhungana, el ex presidente del Parlamento Malla K. Sunder y el editor Kayak Mani Dixit. Su declaración fue escrita en la cárcel de Duwakot, que abandonaron ayer. Son la sociedad civil. También ella ha crecido con el movimiento. La UE debería dejar de apoyar al rey y buscar la paz apoyando al nuevo Nepal.

 

27/04/2006 - La Vanguardia

La guerrilla maoísta anuncia una tregua

La guerrilla maoísta de Nepal ha anunciado un alto el fuego unilateral de tres meses. La noticia saltó al filo de la media noche en una nota de la agencia de prensa india Press Trust of India (PTI) . La nota está firmada por Pushpa Kamal Dahal, alias Prechanda, líder de la guerrilla y dice: "Nuestro partido anuncia una nueva tregua unilateral de tres meses con efecto inmediato". Anteriormente, en septiembre de 2005, los maoístas habían declarado un alto el fuego por cuatro meses. La declaración de tregua aparece inmediatamente después de la decisión del rey Gyanendra, anunciada el lunes, (después de 19 días de huelga general y manifestaciones) de restablecer los poderes parlamentarios y los partidos políticos, que él mismo había disuelto en 2002. La nota de la guerrilla añade que "durante el alto el fuego, el Ejército popular de liberación no emprenderá ninguna acción militar" (la lucha ha causado en diez años más de 12.500 muertos). Se declara la tregua a pesar, añade, de que el rey Gyanendra no ha respondido a las demandas de los maoístas, entre ellas la elección de una Asamblea constituyente que debe redactar una nueva Constitución.

 

27/04/2006 - El País

La guerrilla maoísta declara un alto el fuego unilateral en Nepal

Los rebeldes maoístas levantan el bloqueo que mantenían en las principales carreteras del valle de Katmandú y de otras importantes ciudades

La guerrilla maoísta de Nepal ha declarado esta noche un alto el fuego unilateral de tres meses, dos días después de que el rey Gyanendra anunciara el restablecimiento del Parlamento, según han informado los propios rebeldes en un comunicado. Los maoístas afirman en la nota que empezarán mañana una tregua con el fin de "animar" a la alianza de siete partidos a anunciar "la convocatoria incondicional de elecciones para una Asamblea Constituyente".

Antes del anuncio, los rebeldes maoístas levantaron hoy el bloqueo que mantenían en las principales carreteras del valle de Katmandú y de otras importantes ciudades del país. El primer ministro designado por la alianza de los siete partidos, Girija Prasad Koirala -jefe del Congreso Nepalí, principal partido del país-, había solicitado a los rebeldes que pusieran fin al bloqueo. Tras aceptar la petición, estos advirtieron de que volverían a imponerlo si la Cámara de Representantes no decide celebrar elecciones a una Asamblea Constituyente sin condiciones.

Ayer, la alianza opositora, promotora de la huelga general y las protestas de las últimas tres semanas que llevaron al rey Gyanendra a restaurar el Parlamento -suspendido desde mayo de 2002-, había expresado su respaldo unánime a la elección de Koirala como nuevo primer ministro y decidió presentar una resolución especial a la Cámara de Representantes para la celebración de elecciones de las que surja una Asamblea encargada de redactar una nueva Constitución.

Sin Parlamento desde 2002

Inicialmente, los maoístas habían rechazado la declaración del rey Gyanendra del lunes, restaurando el Parlamento, y habían acusado a los partidos opositores -a los que habían respaldado en su huelga y sus protestas antimonárquicas- de cometer un "error histórico" por apoyar la proclamación del monarca, al que acusaron a su vez de querer mantener el poder a toda costa.

El rey Gyanendra asumió el poder absoluto del país en febrero de 2005 tras destituir al Gobierno de Sher Bahadur Deuba, afirmando que éste no había hecho lo suficiente para acabar con la rebelión maoísta en el país. Desde entonces, los partidos democráticos han insistido en la necesidad de restaurar la democracia en el país y de convocar elecciones parlamentarias.

La Cámara de Representantes fue disuelta en mayo de 2002 a petición del entonces primer ministro, Deuba, con el fin de convocar elecciones en noviembre de 2003, que nunca se celebraron. Precisamente, el presidente del Parlamento en 2002, Tara Nath Ranabhat, ha anunciado hoy que dimite del cargo, tras reunirse con los principales dirigentes de la alianza de siete partidos opositores.

 

27/04/2006 - El Mundo

La guerrilla maoísta de Nepal inicia una tregua para impulsar el nuevo proceso democrático

Efe/El Mundo.es

La guerrilla maoísta de Nepal ha declarado un alto el fuego unilateral de tres meses, dos días después de que el rey Gyanendra anunciara el restablecimiento del Parlamento. Mientras, el líder de las revueltas advierte al monarca, en una entrevista en EL MUNDO, que "debe cumplir su palabra" si no quiere que el pueblo lo derroque "definitivamente".

Horas antes, la guerrilla anunció que levantaba el bloqueo impuesto desde hace semanas a la capital, Katmandú, gracias a las expectativas generadas por el rey Gyanendra, que se comprometió a reestablecer la democracia y convocar futuras elecciones al Parlamento.

Los maoístas afirmaron en una nota firmada por Pushpa Kamal Dahal, más conocido como Prachanda, líder de la guerrilla, que hoy empezarán "de nuevo" una tregua durante la que "no llevarán a cabo ninguna acción militar ofensiva" con el objetivo de "animar" a la alianza de siete partidos a anunciar "la convocatoria incondicional de elecciones para una Asamblea Constituyente".

"Nuestro grupo cree que este anuncio hace honor al océano de personas que salieron a las calles para exigir una Asamblea Constituyente, una república democrática y la paz", señala el comunicado.

Ante este anuncio, el portavoz del partido del Congreso Nepalí, el grupo político más importante del país, Krishna Prasad Sitaula, dijo que daría la bienvenida a cualquier anuncio de alto el fuego e instaría al nuevo Gobierno a "actuar en consecuencia".

Se espera, por tanto, que el próximo Gabinete que será designado mañana viernes, para cuya jefatura los grupos políticos han elegido al presidente del Congreso Nepalí y ex primer ministro, Girija Prasad Koirala, iguale la tregua ofrecida por los rebeldes.

La guerrilla maoísta se levantó en armas en 1996 para conseguir el establecimiento de una república de corte comunista en Nepal y, desde entonces, más de 13.000 personas han perdido la vida a causa de la violencia en el país.

Los maoístas declararon por última vez una tregua en septiembre de 2005, que se prolongó durante cuatro meses, pero entonces el rey Gyanendra no ordenó al Ejército actuar con reciprocidad y finalmente los rebeldes volvieron a las armas.

Próximas elecciones

El anuncio de la guerrilla maoísta tiene lugar dos días después de que el monarca Gyanendra anunciara el restablecimiento del Parlamento, suspendido desde febrero de 2002, tras 19 días de huelga general y violentas protestas antimonárquicas a lo largo y ancho del país en las que han fallecido al menos 15 personas a causa de las cargas policiales contra los manifestantes.

La alianza de partidos que promovió las protestas anunció este martes que la primera tarea del Parlamento nepalí será convocar elecciones para una Asamblea Constituyente, una de las reclamaciones de la guerrilla desde hace años. Entre otros asuntos, la nueva Carta Magna deberá delimitar el papel de la monarquía en el país.

'El rey debe cumplir su palabra'

Por otro lado, el secretario general del Partido Comunista del país, Madhav Kumar Nepal, arquitecto del alzamiento, asegura en una entrevista concedida este miércoles a EL MUNDO que el rey Gyanendra "debe cumplir su palabra" si no quiere "enfrentarse de nuevo a la ira del pueblo".

En opinión de Kumar, este cumplimiento implicaría que el monarca aceptara "su nuevo papel meramente ceremonial y limitado por la voluntad del pueblo", lo que supone que "el control de las Fuerzas Armadas debe ser transferido al Gobierno".

Kumar se muestra optimista con respecto al futuro. "Estoy convencido de que saldremos adelante. El pueblo está decidido a avanzar", asegura.

 

27/04/2006 - El Mundo

El ejército nepalí mata a seis manifestantes que protestaban contra la violación de una mujer

El ejército nepalí ha matado a seis personas y ha provocado heridas a otras 24 al disparar contra una manifestación que protestaba frente a un campo militar en el este de Nepal contra la violación y asesinato de una mujer de la que culpaban a los soldados.

Según medios locales, decenas de vecinos del pueblo de Belbari, a unos 500 kilómetros al suroeste de Katmandú, se manifestaron frente a un puesto militar para denunciar que varios soldados habían violado y asesinado a una mujer de la localidad.

Los manifestantes rodearon el puesto y, cuando la situación empezaba a estar fuera de control, los soldados dispararon contra la población, lo que provocó la muerte a seis personas, entre ellos a una mujer, y heridas a otras 24, de las cuales 11 se encuentran en situación de extrema gravedad.

Los militares nepalíes han sido acusados a veces de acosar y violar a mujeres de las poblaciones donde están destacados, pero es la primera vez que estos hechos generan un enfrentamiento tan grave entre los vecinos y los soldados.

Los medios indican que este incidente no está relacionado con la ola de protestas violentas que se han registrado en el país en las últimas semanas en protesta contra la monarquía autoritaria del rey Gyanendra, que este lunes se comprometió a restaurar el parlamento y la democracia pluripartidista en el país.


 

26/04/2006 - El Periódico

La guerrilla maoísta rechaza la oferta del rey de Nepal

Los insurgentes exigen elecciones y la oposición desconvoca la huelga

Adrián Foncillas, Pekín

La oposición política de Nepal desconvocó las masivas manifestaciones previstas para ayer tras el anuncio del rey Gyanendra de restaurar el Parlamento, aunque la guerrilla despreció esta oferta y anunció que las carreteras seguirán cortadas hasta que no se convoquen elecciones.

Pese a este enfrentamiento, la normalidad volvió ayer a las calles tras dos semanas de manifestaciones reprimidas a tiros en las que han muerto al menos 16 personas. Las tiendas volvieron a abrir y se restablecieron la comunicación telefónica y el transporte público. Esos primeros roces entre la oposición y la guerrilla desde que en noviembre pasado se unieran en contra de Gyanendra no auguran nada bueno.

A los siete partidos políticos les bastó con la restitución del Parlamento en las mismas condiciones en que fue disuelto en 2002, pero la guerrilla exige elecciones inmediatas, una Asamblea Constituyente en que se discuta un nuevo modelo de Estado y una reforma constitucional que limite el poder real.

La Farsa del monarca

El líder maoísta, Prachanda, acusó a la oposición de cometer "otro error histórico" al aceptar la "farsa" del rey. La oposición le contestó invitándole a formar parte del Gobierno. La reconciliación puede llegar el viernes, cuando se reunirá el Parlamento y fijará la fecha de las elecciones.

 

26/04/2006 - La Vanguardia

Katmandú celebra su victoria sobre el monarca

La crisis seguirá en Nepal tras el restablecimiento en el Parlamento de unos partidos sin planes de reforma.
Gloriosa y enorme celebración en Katmandú de la victoria popular sobre el rey.
Se ha impedido un baño de sangre, pero la crisis sigue, y hará falta una negociación con los maoístas a la que el rey Gyanendra siempre se ha opuesto.

Rafael Poch, Katmandú

Nepal regresó ayer a la normalidad, tras el anuncio real de la víspera de restablecimiento del viejo Parlamento disuelto en el 2002. Centenares de miles de ciudadanos salieron a la calle a celebrar la victoria popular sobre el rey, rindiendo tributo a los 17 muertos y cinco mil heridos de los últimos veinte días. Los líderes de los partidos constitucionales hicieron sus discursos, ahora ya sin toque de queda ni violencia.

La fiesta fue enorme en Katmandú, pero enorme también es la ambigüedad de la situación. La marcha atrás real deja fuera a los maoístas, que animan una guerra civil en el campo y no se conforman. Ayer anunciaron un nuevo bloqueo de Katmandú. Tampoco dice nada de la Asamblea Constituyente, aunque los políticos prometen que abordarán el tema. Además, los problemas de Nepal no se reducen a un rey sin futuro. El periodo democrático (1990-2005) fue aprovechado por los políticos como una oportunidad para la corrupción. Los trece gobiernos que el país conoció, incluido el de los comunistas, no hicieron nada por los campesinos, que representan el 80% de la población, ni para combatir la pobreza aguda que sufre el 40%. El regreso a la normalidad significa eso: siete partidos sin programa de reformas recuperando la posibilidad de medrar. El nuevo primer ministro será el impresentable Girija Prasad Koirala, de 80 años, corrupto y sin principios, primer ministro en tres ocasiones. Su único capital es heredado, pues es hermano del fundador del Partido del Congreso y padre de la patria B. P. Koirala, muerto en 1982.

El espléndido movimiento popular, sin precedentes por su madurez y amplitud, aspira a mucho más que al restablecimiento del podrido orden parlamentario de hace cuatro años. La crisis continuará en Nepal, aunque Katmandú haya recuperado la normalidad.

 

26/04/2006 - La vanguardia

El hombre que siempre quiso ser rey

Rafael Poch, Katmandú

En la historia de los Shah, la dinastía absolutista que ha gobernado Nepal desde 1769, hay un hecho singular: una dinastía de primeros ministros que usurpa el poder real más de un siglo. Desde 1846 hasta 1951, el clan Rana de primeros ministros colocó a los monarcas Shah en un papel ceremonial e intranscendente. Fueron los primeros ministros de ese clan quienes ejercieron el poder efectivo de Nepal. Para una dinastía real cuyo poder estaba legitimado por el hinduismo, es decir, por lo más sagrado, ese estatus decorativo dejó una profunda huella de frustración, que hizo absolutistas a los reyes en un siglo en el que el absolutismo no funciona.

Lo que dio estabilidad al gobierno Rana durante un siglo fue su servicio a Inglaterra, a la potencia colonial establecida en la vecina India. La ayuda militar de un ejército nepalí de 15.000 hombres fue decisiva en la represión del motín de los cipayos de 1857, que hizo tambalear el dominio británico en India. En el siglo XX, en las dos guerras mundiales, de nuevo el clan Rana acudió al rescate, colaborando en el masivo reclutamiento de mercenarios gurkas. Más de 160.000 nepalíes dejaron sus hogares para servir al imperio en la Primera Guerra Mundial y hasta 200.000 en la segunda, lo que despobló el país de varones. En 1947, la independencia de India, la descolonización y la retirada británica hicieron tambalear los fundamentos sobre los que se apoyaba el poder Rana.

El 6 de noviembre de 1950, el rey Tribhuvan Bir Bikram Shah huyó con la reina y el príncipe heredero Mahendra, pidió asilo en la embajada india y marchó a Delhi con su familia, en protesta contra la autocracia de los Rana. El rey no mandaba, pero daba legitimidad a los Rana, por lo que el primer ministro, Mohan Shamsher Rana, tuvo que buscársela. El rey no pudo llevarse a su nieto, el segundo hijo del príncipe heredero Mahendra, de sólo dos años, porque en el momento de la fuga se encontraba en casa de unos parientes. Los Rana tomaron a ese niño y lo coronaron al día siguiente. El niño rey se llamaba Gyanendra Bir Bikram Shah. Es el actual rey de Nepal.

El reinado del niño Gyanendra fue corto, dos meses. El rey abuelo Tribhuvan regresó a Katmandú y en enero de 1951 puso fin a la dinastía de primeros ministros, echando a los Rana definitivamente. Pero haber ceñido la corona de plumas, aunque sólo fuera por dos meses, marcó la vida de Gyanendra.

Para la reina madre, la esposa de Mahendra, Gyanendra siempre fue el preferido. Nunca simpatizó con su hijo Birendra, el heredero, el menos despótico de todos los reyes Shah. Consideraba a su hijo mayor un blandengue y Gyanendra también. En privado, Gyanendra decía que si él reinara sería un "rey activo", es decir, un dictador en el contexto local.

Desde su estatus de hermano menor del monarca, Gyanendra se hizo antipático para la población de Nepal. Se le conocía como uno de los miembros más corruptos de la familia real. Es uno de los más ricos en un país misérrimo en el que el 40% vive por debajo del nivel de pobreza, con un 55% de analfabetismo y más de un 40% de desempleo. Gyanendra era propietario de hoteles de lujo en Katmandú, tenía una industria de tabaco, intereses en la industria de automoción india que domina el mercado nepalí y la reputación de no pagar sus cuentas. Su hijo y heredero Paras tiene fama de borracho, con dos atropellos de tráfico con fuga, asuntos de drogas y hasta se le imputa relación con el comercio de mujeres que envía cada año a 7.000 desgraciadas a los burdeles de India…

En los últimos años de su mandato, el rey Birendra había dado a su hermano competencias en los servicios secretos y en los negocios, aumentando su apetito de poder. Ése fue el contexto general de la oscura masacre que tuvo lugar en el palacio real de Katmandú, la noche del 1 de junio del 2001.

Según la versión oficial, el juerguista y borracho príncipe heredero Dipendra mató a toda la familia real; su padre, el rey, su madre y hasta a nueve miembros. Acto seguido, siempre según esta versión, se pegó un tiro. La conducta del magnicida Dipendra se atribuyó a un despecho amoroso; la familia se oponía al matrimonio del heredero con una mujer del clan Rana, pero la masacre está rodeada de misterio. Pasó a las nueve de la noche, pero el primer ministro no se enteró hasta la mañana siguiente. El palacio fue sellado, se decretó el toque de queda y el funeral real fue meteórico. Dipendra fue proclamado rey en un lecho hospitalario, hasta que falleció de sus heridas, tres días después.

En aquella trágica velada no estaban todos. Gyanendra se encontraba en Pojara, una ciudad del centro del país. El tiroteo fue intenso, y mató a nueve miembros de la familia real, pero apenas afectó a los guardaespaldas, ni tampoco a la familia estricta de Gyanendra, presente en el lugar del crimen. Su esposa sufrió rasguños, su hijo y la esposa de éste salieron ilesos. Con los años, los hechos han sido puestos en duda. La reputación de Gyanendra se ha oscurecido aún más, y en cualquier caso al actual rey, que siempre quiso serlo, y que está marcado por su infancia y por esta tragedia, la sombra de la sospecha le perseguirá siempre.

La dinastía Shah, en los últimos 90 años, empieza con Tribhuvan, que restauró el poder dinástico Shah plenipotenciario en 1951, pero no hizo nada por la democracia. Su hijo Mahendra, personaje astuto que reinó desde 1955 hasta 1972, acabó con los seis meses de democracia abiertos entre mayo de 1959 y diciembre de 1961, mediante un golpe de palacio, e instauró una versión populista del absolutismo que recibió influencias de la revolución cultural china y concluyó en revuelta popular. Su hijo Birendra fue más benigno; reinó 18 años como monarca absoluto y 11 como rey constitucional, hasta su muerte en la masacre del 2001. Fue un monarca absoluto que consintió el constitucionalismo al final de su vida, pero que no tenía nada que ver con un demócrata. Y Gyanendra usurpó el poder al año siguiente de ser coronado por segunda vez. Fracasó, repitió la operación el año pasado, ha vuelto a fracasar y ahora da marcha atrás. Su demostrado disgusto por la democracia le resta mucha credibilidad. Sumado a las circunstancias de su llegada al poder como consecuencia de la masacre de palacio, la combinación no puede ser peor.

Así que los cuatro reyes que ha tenido Nepal desde 1911 son personajes muy diferentes, pero todos ellos unidos por su desagrado hacia la democracia. Esta dinastía parece incompatible con el ejercicio de la voluntad popular. Y, además, el ejército nepalí es un instrumento patrimonial del rey. Todos los puestos clave están en manos de parientes del rey, bien de la familia Shah, bien de los Rana. Por ello, aunque técnicamente sea el ejército del país, en realidad es el ejército personal del rey. Mientras el rey no abdique de ese estatuto, y no parece que Gyanendra vaya a hacerlo, la monarquía constitucional no será posible.

 

26/04/2006 - Avui

Milers de ciutadans prenen els carrers de Kàtmandu per celebrar la decisió del rei Gyanendra de restablir el Parlament.

La guerrilla maoista titlla de "farsa" el gest del monarca i segueix bloquejant carreteres.

Redacció

Centenars de milers de persones van celebrar ahir als carrers de Kàtmandu, la capital del Nepal, el canvi d'actitud del rei Gyanendra, que dilluns va anunciar que restabliria el Parlament, una de les demandes que feia l'oposició per acabar amb tres setmanes de protestes. La concessió del sobirà, però, no ha aconseguit convèncer els maoistes, que van qualificar el gest del monarca de "farsa" i que ahir van seguir bloquejant carreteres.

L'aliança de set partits opositors va desconvocar ahir les manifestacions i va escollir l'octogenari líder del partit Congrés Nepalès, Girija Prasad Koirala, com a futur primer ministre. Les forces opositores intentaran convèncer la guerrilla maoista que cedeixi i dialogaran amb els seus líders sobre les futures eleccions per escollir una assemblea que redacti una nova Constitució.

L'aliança opositora vol incloure els rebels en la via política perquè declarin un alto el foc quan es formi el nou govern. No obstant, el líder guerriller, Prachanda, va acusar els partits de cometre un altre "error històric" en acceptar "la farsa" del rei.

Els nepalesos es mostraven ahir alleujats per la decisió del rei. A Kàtmandu les botigues van tornar a obrir i el transport públic es va reprendre. La multitudinària manifestació d'ahir, que es va estendre per l'anell de 27 quilòmetres que envolta la capital nepalesa, va transcórrer en un ambient festiu.

 

26/04/2006 - El País

Cientos de miles de personas celebran en Katmandú el regreso de la democracia.

El jefe del principal partido político de Nepal dirigirá el Gobierno interino hasta los comicios.

José Reinoso, Katmandú

Al grito de "viva la democracia" y "dame un cuchillo y le cortaré la cabeza", centenares de miles de personas se echaron a la calle ayer en Katmandú para celebrar el fin del reinado absolutista impuesto por el monarca Gyanendra. El rey nepalí se plegó a las presiones populares el lunes por la noche y restableció el Parlamento, que había disuelto en mayo de 2002. Tras la decisión, la alianza de los siete partidos de la oposición canceló la huelga general que desde el día 6 ha sumido el país en el caos, y transformó la manifestación de protesta convocada para ayer en una gran fiesta por la libertad.


 

25/04/2006 - La Vanguardia

El monarca da marcha atrás por segunda vez

El rey de Nepal restablece el Parlamento democrático que disolvió hace cuatro años.
Gyanendra expresa sus condolencias por los 14 muertos y miles de heridos de la represión.
Segunda marcha atrás del rey de Nepal. Expresando sus condolencias por las víctimas de su represión, anoche restableció el último Parlamento electo del país. La propuesta deja fuera, una vez más, a los maoístas, pero, al más corto plazo, es una alternativa a una escalada de más violencia, por lo menos en la capital.

Rafael Poch, Katmandú

El rey de Nepal, Gyanendra, anunció ayer el restablecimiento del Parlamento que disolvió hace cuatro años y convocó su primera sesión para el viernes. La propuesta podría crear divisiones en el campo de la oposición, que mantiene una protesta nacional desde el 6 de abril y ahora deberá consensuar una respuesta unida.

El anuncio real fue el segundo movimiento de marcha atrás hacia el statu quo anterior a su golpe absolutista de febrero del 2005, pero, por primera vez, ofreció sus "condolencias de corazón" por los muertos y heridos causados por sus cuerpos armados en la represión de la protesta. Desde el inicio del movimiento, el pasado 6 de abril, la policía y el ejército real han matado a 14 personas y han herido a unas cinco mil.

"Apelo a la alianza de los siete partidos a tomar la responsabilidad de situar a la nación en la senda de la unidad nacional y la prosperidad, al tiempo que se afianza la paz y la democracia plural", dijo sin citar a la guerrilla maoísta, la otra gran fuerza del movimiento popular.

El viernes, Gyanendra ya ofreció a la coalición de siete partidos que formaban el arco parlamentario de la Cámara disuelta en el 2002 que le propusieran un candidato a primer ministro. La propuesta fue rechazada. La iniciativa del rechazo la tuvo la ciudadanía, no los partidos ni sus líderes. Esa situación puede repetirse ahora, dado que al ignorar a la guerrilla, la propuesta es una invitación a romper la alianza de ésta con los partidos. En cualquier caso, el anuncio real podría abrir una pausa de distensión y confusión.

El movimiento nacional nepalí tenía previsto rodear hoy Katmandú con una gran manifestación contra el rey. El anuncio real sigue quedando muy corto respecto a la petición de una Asamblea constituyente que determine el futuro de Nepal, incluido el tipo de Estado.

Fuera de la capital, la guerrilla maoísta ha bloqueado un gran convoy de armas chinas procedente de Tíbet. Los maoístas han destacado a la zona a su tropa de elite para impedir que ese convoy llegue a la ciudad. En octubre del 2005, nueve meses después de su golpe absolutista, Gyanendra envió a Pekín al jefe de su ejército para cerrar un acuerdo de compra de armas por valor de 819.000 euros. China comenzó a servir aquel pedido en noviembre, lo que solventó la interrupción de suministros acordada por India en reacción al golpe real.

Otra gran novedad de la jornada ha sido una puntualización del secretario de Exteriores indio, Shyam Saran, en Delhi. Nepal está rodeado por India por tres de los cuatro puntos cardinales, siendo el cuarto la barrera del Himalaya. Así que India tiene a Nepal, literalmente, contra la pared. Todo el comercio viene o pasa por India. Su opinión es muy importante, y el viernes India aplaudió la propuesta de marcha atrás del rey. El aplauso indio cayó muy mal y la puntalización ha consistido en decir que el futuro de Nepal depende de su pueblo y que India no apoya una solución impuesta por el rey. "No hay duda del compromiso de India con la democracia en Nepal", dijo el secretario, que añadió algo muy importante por lo obvio: "El problema de la guerrilla maoísta no tiene solución militar".

El pulso de la sociedad queda perfectamente claro en el hospital Modelo de Katmandú. El doctor Shambhu Upadhyay, portavoz del hospital, luce un brazalete negro de protesta. En la manifestación del sábado le llegaron 90 heridos en 40 minutos. Dos de ellos están graves, uno crítico; víctimas del fuego real, de balas de goma, botes de humo, pedradas y avalanchas humanas. En total aquí han recibido 500 víctimas de la policía. "Hemos llegado a un extremo en el que lo profesional, lo humano y lo social se mezclan", dice este médico educado en Pekín.

A Bibek Bhungana, un joven de 15 años estudiante de Periodismo, una bala le atravesó la pierna izquierda y le impactó en la derecha. El chico sonríe al explicar que le dispararon después de que un helicóptero sobrevolara su manifestación. "Las órdenes de tirar se coordinan desde los helicópteros", dice. Lo tiene claro: "Queremos que Nepal sea una república". Su madre, modista, casada con un parado, dice que apoya "por completo" a su hijo.

A su lado, una niña de 12 años, chicos de 16, 17 años. Todos heridos de bala. Uno lee un libro del poeta Govinda Bastiman sobre la zona de Nepal dominada por los maoístas. Una sociedad nueva descrita en términos más bien positivos. Todos han leído el libro y se sienten atraídos por él. Los heridos de hoy llenarán las camas libres que aún quedan en el pabellón.

 

25/04/2006 - La Vanguardia

ENTREVISTA al presidente del Frente Unido de la Izquierda nepalí

"La otra alternativa del monarca es una masacre y decretar el estado de excepción"

Rafael Poch, Katmandú

Cita de madrugada, antes de que entre en vigor el toque de queda diurno, y en condiciones conspirativas, horas antes de que el rey diera marcha atrás y aceptara reinstaurar el Parlamento. Tras unos minutos de espera junto al concurrido templo hinduista en el que la gente reza sus plegarias y hace sonar una campana, aparece Bishnuu Bahadur Manandhar, presidente del Frente Unido de la Izquierda. El Frente es una coalición formada por los tres partidos comunistas de Nepal.

Los comunistas tienen futuro aquí. En 1991, desmoronados el muro de Berlín y la URSS, las primeras elecciones nepalíes convirtieron a uno de los trece partidos y organizaciones comunistas entonces existentes en la segunda fuerza política. La tercera era otro partido comunista, el maoísta. Hoy el Frente es, en conjunto, la primera fuerza política de Nepal, sin contar a los maoístas, otros comunistas, cuyo apoyo es grande y creciente.

Bishnuu Bahadur Manandhar es un hombre sencillo y risueño. De las siete columnas de la protesta prevista para hoy, él está al frente de una. "No sé si mañana estaré detenido", dice. A la entrevista asiste también Sitaram Tamang, miembro del comité coordinador de la gran protesta nacional nepalesa, llamada Movimiento Popular Unificado.

- ¿Cuánto tiempo pueden mantener la situación actual, con manifestaciones diarias disueltas?
- Antes teníamos unos partidos que intentaban arrastrar a la gente. Ahora tenemos un movimiento popular que va por delante de los partidos. Es la primera vez en nuestra historia que ocurre algo así. Podemos aguantar mucho tiempo, cambiando las formas de la protesta si es necesario, con sentadas, apagones y caceroladas, pero no podemos detener el movimiento, porque el rey ha ignorado el sentir popular, que pide una Asamblea constituyente que decida el futuro del país. Debe hacer una nueva propuesta.

- Pero la Asamblea constituyente significa poner el futuro de la monarquía en manos de una Cámara nacional. ¿Es realista esperar algo así de este rey?
- No es fácil, pero no tiene más remedio, porque la presión popular está aumentando. Hoy vamos a sacar a más gente que nunca a la calle, rodeando el centro de la ciudad. No tiene más remedio..., a menos que se decida por una gran masacre.

- ¿Cuál sería el escenario?
- Ir mucho más allá del toque de queda, con tiroteos y detenciones esporádicas: un estado de excepción usando toda la fuerza del ejército, acabar con la libertad de prensa y encarcelar a los líderes de la oposición. Si todavía no ha masacrado, ha sido a causa de la presión internacional. Pero Nepal no puede ser gobernado como Birmania. La represión no solucionará el descontento.

- La consecuencia del golpe real absolutista del 2005, ahora la vemos: la unión entre la guerrilla maoísta y la alianza de los siete partidos constitucionalistas, ¿cuál sería la consecuencia de una masacre seguida de estado de excepción?
- Esa forma de gobierno podría durar un tiempo, pero a largo plazo sería el suicidio del rey. Los partidos y los maoístas acordaron que no necesariamente se tiene que echar al rey, sino que se prevé la posibilidad de una monarquía ceremonial en la que el rey tiene un papel reducido. Si quiere salvar la monarquía, el rey debe tener cuidado. La consecuencia de la masacre sería una vía directa e ineludible hacia la república. Y con el apoyo de todos.

- Tal como están las cosas, una república significa reformas sociales profundas. Estados Unidos nunca ha aceptado ese tipo de cosas, menos aún con maoístas de por medio,..
- Creo que en el caso de Nepal por comunidad internacional debemos entender India en primer lugar. Su actitud es constructiva y puede arrastrar a EE. UU. La izquierda india está presionando al Gobierno de Delhi, que toleró nuestras negociaciones con los maoístas en su territorio. Si India resuelve el problema de Nepal, tendrá gran repercusión para solucionar su problema con la guerrilla maoísta en India.

 

25/04/2006 - El País

La oposición nepalí finaliza las protestas tras anunciar el rey la restauración del Parlamento
Los partidos opositores eligen a un veterano líder como candidato a primer ministro

Agencias, Katmandú

La alianza opositora en Nepal ha dado por concluidas sus manifestaciones pro democráticas después de que el rey Gyanendra aceptara ayer la reinstauración del Parlamento, aunque ha anunciado la celebración hoy de una "manifestación por la victoria". Además, los siete partidos que forman la alianza que se ha echado estos días a la calle para echar abajo las reformas antidemocráticas del rey han designado a Girija Prasad Koirala, el octogenario presidente del Congreso, como su candidato a primer ministro.

Koirala, de 83 años, es una respetada figura política en Nepal y ya ha sido primer ministro en tres ocasiones anteriores. Los siete partidos opositores han podido designar a Koirala tras una reunión en la que han celebrado la victoria de su campaña de protestas, que han forzado al rey Gyanendra a restaurar el Parlamento, disuelto en 2002. Además, la alianza opositora ha anunciado que se propone intentar reconducir hacia el proceso democrático a los rebeldes maoístas que llevan luchando una década contra el Gobierno y demandando una nueva constitución. Por ello, ha anunciado la celebración de elecciones para elegir una asamblea constituyente. No obstante, los maoístas han dicho que lo anunciado por el rey Gyanendra no es suficiente y que persisitirán en sus protestas, animando a la población a nuevas marchas pacíficas.

Mientras los partidos se reunían en Katmandú, miles de personas han celebrado en la calle las conquistas del movimiento democratizador, que en tres semanas de manifestaciones, que han degenerado en ocasiones en enfrentamientos con las fuerzas del orden que se han cobrado la vida de varias personas, ha logrado forzar al rey a ceder parte de su poder. En realidad, la gran manifestación de la victoria estaba convocada como una más de las marchas de protesta, aunque ha sido reconvertida en vista de los acontecimientos.

"Hemos desconvocado la huelga y las protestas", ha declarado Krishna Prasad Sitaula, portavoz del partido Congreso Nepalí, el mayor de los partidos que integran la alianza opositora. "La manifestación planeada para hoy se ha convertido en una marcha de victoria. Esto entrará en la historia como ejemplo de cómo mantener protestas pacíficas y determinará el futuro del país".

Mientras, la vida va retornando a la normalidad en Katmandú, la capital de Nepal, después de tres semanas de toque de queda, de protestas, de negocios cerrados. Los taxis y autobuses han empezado a recorrer la ciudad por primera vez desde el 6 de abril e incluso se ha restaurado la telefonía móvil, desconectada por orden del rey el pasado sábado. No obstante, la policía antidisturbios sigue desplegada por las calles y se siguen viendo patrullas del ejército.

El Parlamento nepalí fue suspendido por el rey Gyanendra en 2002 y el año pasado tomó el poder absoluto al declarar el estado de emergencia con la excusa de acabar con la rebelión maoísta. Gyanendra subió al poder a mediados de 2001 tras un incidente familiar estremecedor: M-16 en ristre, el heredero del trono, el príncipe Dipendra, asesinó a su padre, el rey Birendra, y a otros nueve miembros de la familia, tras lo cual se intentó suicidar -sin éxito, aunque murió poco después.

En un corto discurso, Gyanendra anunció la inmediata restauración del Parlamento nepalí y, en contraste con el tono autoritario que hasta ahora utilizaba, expresó su tristeza por la muerte de manifestantes y su solidaridad con las personas que han sido heridas durante las protestas. Al menos 14 personas han muerto y muchos centenares han sido heridas desde que el pasado día 6 la oposición inició la ola de manifestaciones más fuerte en los cinco años de reinado de Gyanendra.


 

24/04/2006 - El País

"Policías, hermanos, disparad al rey"

José Reinoso - Enviado Especial, Katmandú

Pese al toque de queda impuesto en Katmandú, miles de manifestantes exigen en las calles el fin de la monarquía absoluta

Unas 10.000 personas intentaron ayer de nuevo llegar al centro de Katmandú, la capital nepalí, que se encuentra casi bajo estado de sitio, pero fueron rechazadas por el Ejército, que disparó con balas de goma. "Policías y soldados, sois nuestros hermanos, disparad a Gyanendra", cantaba un grupo de jóvenes frente a las filas de agentes antidisturbios bien pertrechados. Al anochecer, tanquetas y policías con fusiles custodiaban el palacio presidencial, mientras la población retomaba las calles, cansada de permanecer encerrada en casa todo el día debido al toque de queda reinante.

Los teléfonos móviles fueron cortados, posiblemente para frenar las comunicaciones entre los manifestantes y dificultar nuevas convocatorias de protestas. Pero los siete partidos de la oposición nepalí aseguran que continuarán la presión sobre el rey Gyanendra hasta que ponga fin a su reinado absolutista y han prometido más manifestaciones para los próximos días, como la que el pasado sábado reunió a unas 300.000 personas en la capital.

El Gobierno decretó ayer de nuevo el toque de queda, que duró entre las nueve de la mañana y las siete de la tarde (tres horas y 45 minutos menos en la España peninsular).

"No hay forma de que podamos unirnos al Gobierno, nuestra huelga general y nuestra protesta pacífica continuarán", señaló la oposición en un comunicado hecho público este fin de semana en respuesta a la oferta realizada el pasado viernes por el monarca para que la oposición nombre un primer ministro.

Al menos 23 personas resultaron heridas en los enfrentamientos entre policías y manifestantes, entre quienes comienza a palparse una falta de liderazgo para mantener viva la protesta y dirigir los próximos movimientos. "Prenderemos fuego a la Corona y nosotros dirigiremos el país", gritaban cientos de manifestantes ante el cordón policial.

Los siete partidos afirman que la propuesta del rey no responde a sus peticiones y las de la población. Exigen que sea reinstaurado el Parlamento, que fue disuelto por el rey, y se celebren elecciones a la asamblea constituyente, que debería modificar la Constitución y decidir el futuro de la monarquía. También quieren que renuncie a la jefatura del Ejército. Gyanendra pretende mantener la Carta Magna de 1990, que le otorga poderes ejecutivos en situación de crisis y le concede capacidad para disolver el Parlamento.

En la calle, sin embargo, mucha gente se plantea si Nepal debe continuar teniendo un rey, y en caso de que lo conserve, aseguran que debe tener un papel meramente representativo. "A mí no me importa que siga, pero de hacerlo debe entregar todos los poderes políticos", afirma un guía, en un minibús atestado, que conduce del aeropuerto al centro de la ciudad a algunos de los turistas que siguen llegando a Katmandú a pesar de la situación. Por el otro lado de la calzada, circulan varios camiones cargados de soldados. En algunos cruces de calles, hay policías armados.

Gyanendra afirma que está dispuesto a devolver el poder a los políticos. En febrero de 2005, desmanteló el Gobierno y tomó el poder absoluto. Pero muchos ciudadanos creen que se trata únicamente de una táctica de división, destinada a retener su puesto, ya que podría resultar difícil para los siete partidos ponerse de acuerdo para elegir un primer ministro.

La comunidad internacional ha saludado la oferta del monarca, lo que puede haberle otorgado fuerzas para resistir a la presión de los ciudadanos. Un editorial del periódico en inglés progubernamental Rising Nepal, advirtió ayer que sería un error histórico si los partidos no aceptan la oferta. El día anterior, el Kathmandu Post aseguraba en un artículo titulado "El poder para el pueblo": "El rey ha decepcionado al pueblo una y otra vez, y no se puede creer su palabra. Cualquier cosa que no sea unas elecciones a la asamblea constituyente no resolverá el problema. El pueblo estará detrás de las fuerzas parlamentarias hasta que sea lograda la democracia absoluta".

Los rebeldes maoístas también han rechazado la iniciativa real. "El mar de gente en las calles prueba que los nepalíes quieren deshacerse del régimen feudal para siempre", han asegurado en un comunicado.

Desde que comenzaron la huelga general y las protestas el pasado 6 de abril, han muerto al menos 14 personas y cientos han resultado heridas en enfrentamientos con las fuerzas armadas. Según el Times of India, 25.000 nepalíes han cruzado la frontera para refugiarse en la vecina India.

 

24/04/2006 - La Vanguardia

Revuelta nepalí

El reino de Nepal, situado en el Himalaya, es una región estratégica, con poco más de 25 millones de habitantes, que comparte fronteras con la República Popular China (región autónoma de Tíbet) e India. La pobreza endémica, en contraste con otros países emergentes de la zona, y el despotismo del rey Gyanendra, que se hizo con el poder absoluto el 1 de febrero del 2005, son el telón de fondo de la actual revuelta popular. Centenares de miles de nepalíes desfilan a diario por las calles de Katmandú desafiando el toque de queda y la represión policial. La oferta del rey -la aceptación de un primer ministro designado por la alianza de los siete partidos opositores- ha llegado tarde: los manifestantes reclaman la inmediata restauración de la democracia y el final de la monarquía.

El frente opositor considera también insuficiente la oferta real, ya que no cumple su principal reclamación: la convocatoria inmediata de elecciones para una Asamblea constituyente, en línea con un acuerdo alcanzado en noviembre pasado con la guerrilla maoísta. En virtud de aquel pacto, los rebeldes se comprometieron a renunciar a la violencia contra la monarquía (12.500 muertos en diez años) y a apoyar la alternativa política de la alianza opositora. Las protestas, con huelga general incluida, se iniciaron el pasado 6 de abril. En la oleada de manifestaciones han muerto una quincena de manifestantes por disparos de la policía. Los partidos nepalíes desconfían del rey Gyanendra, que en tres ocasiones ha destituido a los primeros ministros de turno y en sus cinco años de reinado ha dado reiteradas muestras de absolutismo.

Sin embargo, la comunidad internacional ha expresado su confianza en que la apertura propuesta por el monarca permita un retorno pacífico a la democracia y ha instado a la alianza opositora a aceptar su oferta y colaborar en ese objetivo. La tesis, que es compartida por Estados Unidos, la Unión Europea e India, esconde el temor a que el acuerdo programático con la guerrilla y la convocatoria de comicios constituyentes sean la antesala de la llegada de los maoístas al poder.

 

24/04/2006 - La Vanguardia

Día de tregua en Katmandú mientras la oposición anuncia nuevas movilizaciones

Las calles de la capital nepalí sólo vuelven a una cierta normalidad tras el toque de queda.
La capital nepalí vivió ayer una jornada de calma relativa tras la movilización masiva del sábado, pero la oposición anunció nuevas protestas. Los turistas que continúan llegando a la ciudad parecen moverse al margen del conflicto.

Rafael Poch - Enviado especial, Katmandú.

Discretas patrullas de soldados vigilan el perímetro vallado y amurallado del palacio real de Katmandú. Los soldados permiten acercarse al curioso. En cada una de las puertas del recinto, hay apostada una tanqueta. Quizá el Rey haya recibido alguna seguridad verbal a cambio de su marcha atrás del viernes, de parte de la comunidad internacional: indios y norteamericanos. En cualquier caso no se percibe un ambiente de "inminente caída de la monarquía".

En el barrio de Thamel, emporio comercial donde se concentra el turismo mochilero, otra sorpresa: los turistas siguen ahí, a pesar de la huelga general de 18 días y del toque de queda, que ayer fue de 12 horas. Hay menos extranjeros de lo habitual, naturalmente, pero siguen viniendo; jóvenes atraídos por los circuitos locales del trekking en el incomparable Himalaya. "Los turistas pueden moverse libremente, los templos están abiertos", explica un joven conductor en el repleto autobús especial que lleva a los turistas desde el aeropuerto hasta la ciudad.

En el campo, el turismo es compatible con una cruel guerra civil que se ha cobrado 12.500 muertos en diez años. En Katmandú el turismo convive con la protesta diaria de decenas de miles que se manifiestan, ayer de nuevo, corriendo y cayendo bajo las balas de la policía.

En el aeropuerto tampoco se percibe un dispositivo de seguridad mayor que el año pasado. Aparentemente todo está igual que antes del gran movimiento contra el rey Gyanendra, una protesta pacífica y en pro del restablecimiento de la democracia, que se ha cobrado 14 muertos, media docena de desaparecidos y centenares de heridos y detenidos. La diferencia es el paisaje urbano: avenidas desiertas, sin gente y sin el endemoniado tráfico rodado que hace de esta ciudad una de las más contaminadas del mundo.

Cuando el autobús del aeropuerto entra por fin en Katmandú, se acaba de anunciar por la radio el levantamiento del toque de queda diario. La gente sale a la calle, a charlar con los vecinos y a estirar las piernas. Mucha gente joven. Algunos increpan a las patrullas de la policía desde lejos. El 40% de la población de Nepal tiene menos de 14 años, una pirámide demográfica joven que siempre significa mayores riesgos de violencia.

Las páginas del Katmandú Post, un diario habitualmente moderado echan chispas contra el rey. "El pueblo estará detrás de las fuerzas políticas parlamentarias hasta que se consiga la democracia absoluta", dice. "Nepal tiene un mejor futuro sin rey", dice un articulista.

Ese es, sin duda, el sentir mayoritario y la gran novedad de esta sociedad, que hace catorce meses, respiraba bastante indiferente al golpe absolutista del rey. El viernes, el monarca ofreció regresar a la monarquía parlamentaria, pero el pueblo no lo acepta. La movilización de ayer fue inferior a la de anteayer, que implicó a casi cien mil personas, porque los líderes de la oposición, "no tenían un plan de acción para las protestas del día", "Se prepara una gran movilización para el martes", adelantan.

 

24/04/2006 - Avui

Milers de manifestants antimonàrquics desafien el toc de queda a Katmandú

La policia reprimeix l'oposició al rei Gyanendra amb pilotes de goma i gasos lacrimògens. La capital està fortament vigilada i les protestes s'estenen als afores

Milers de manifestants van desafiar ahir el quart dia consecutiu de toc de queda diürn al centre de la capital del Nepal, Kàtmandu, amb noves protestes i aturades generals. Com a mínim tres persones van resultar ferides quan la policia va obrir foc contra un grup de manifestants en un suburbi de l'est de la ciutat. Els manifestants intentaven travessar un pont quan els policies van llançar, primer, gasos lacrimògens i després pilotes de goma. La multitud opositora es va dispersar ràpidament i els ferits van ser traslladats a l'hospital amb un camió de les Nacions Unides.

Dissabte prop de 150 persones van resultar ferides quan la policia es va enfrontar a 100.000 manifestants que protestaven a pocs quilòmetres del Palau Reial, la residència del rei Gyanendra, que divendres passat va prometre renunciar al poder absolut i va demanar a l'oposició que presentés un candidat a primer ministre, cosa que no ha estat acceptada.

El Congrés Nepalès, el principal partit del país, va demanar a la comunitat internacional que recolzi les mobilitzacions opositores, però països com els Estats Units, la Xina i l'Índia, políticament molt importants per al Nepal, van expressar el seu desig que l'anunci de Gyanendra permeti un retorn ràpid a la normalitat al país de l'Himàlaia.

Els divuit dies de protestes han contribuït a estancar econòmicament el país una mica més del que ja estava. La principal font d'ingressos del Nepal, que és una de les zones més pobres del món, és el turisme, i aquests dies de protestes ha disminuït considerablement. A més a més, les protestes han acabat amb més de quinze morts, centenars de ferits i molts desperfectes a la capital.


 

23/04/2006 - Antena 3 TV

La oposición antimonárquica convoca en Nepal una manifestación contra el Palacio real

En Nepal, la oposición antimonárquica continúa con sus protestas callejeras para restaurar la democracia. Los partidos políticos han convocado para el próximo martes una gigantesca manifestación que se dirigirá hacia el corazón de la capital, Katmandú, donde el rey Gyanendra se halla atrincherado en su Palacio.

Juan María Gutiérrez Degeneve, Madrid

Cuando pasado mañana bajen a la calle, los manifestantes tendrán que salvar numerosos obstáculos antes de poder alcanzar con su embestida el palacio real. Su huésped, el rey Gyanendra, blanco de las protestas, no dobla el espinazo. En su última trinchera, se halla bien protegido por una pléyade de militares y policías que han permanecido fieles al régimen desde el inicio de la revuelta hace ya más de dos semanas.

Este domingo los manifestantes han sido menos que ayer. Los heridos también. Una treintena.. No han hecho como este sábado, no han intentado penetrar hasta el centro de la ciudad. Allí el terreno es más propicio para las cargas y encerronas policiales.

De vez en cuando, algún líder que otro se abre camino hasta el frente de batalla. Allí habla con los policías. Trata de convencerles para que se unan a la causa del pueblo, un pueblo que ya ha dictado sentencia contra el monarca. Él y la democracia, continúa explicándoles, son incompatibles. Los policías escuchan sin inmutarse, ¿hasta cuándo?

La española Victoria Subirana, de la ONG Eduqual, afirma desde Katmandú que es "como una encerrona terrible, la sensación es bastante dolorosa".

 

23/04/2006 - El Periodico

Crece la rebelión popular nepalí a pesar de las concesiones del rey

Los manifestantes asedian el palacio real al grito de "¡queremos una república!"

Adrián Foncillas, Pekín

La renuncia al poder ejecutivo por el rey Gyanendra no ha aplacado la revuelta popular en Nepal. Las manifestaciones se repitieron ayer, como habían anunciado los partidos políticos tras escuchar las promesas democráticas del monarca, que juzgaron tibias e incompletas.

Unos 200.000 manifestantes desafiaron el toque de queda, decretado por tercer día consecutivo, y se dirigieron al palacio real, en el centro de Katmandú, al grito de "¡abajo Gyanendra!", armados con ramas, piedras y chatarra, y ondeando banderas comunistas. La policía los repelió de nuevo a tiros, además de con pelotas de goma y gases lacrimógenos, cuando apenas estaban a un kilómetro del palacio. "Dispararon contra la multitud sin previo aviso", denunció un testigo.

La oposición dijo que hubo 150 heridos y fuentes hospitalarias redujeron el número al centenar. "Muchos fueron heridos a causa del gas y de las estampidas, pero otros tienen heridas de bala", señaló el doctor Rajesh Dhoj Josni, del Katmandú Hospital Model. La represión de la policía y el Ejército ha causado 15 muertos en 17 días de protesta.

Móviles cortados

Como en anteriores ocasiones, el Gobierno cortó las telecomunicaciones, incluida la telefonía móvil, que los líderes políticos utilizan para convocar las manifestaciones. Un responsable de la compañía estatal reveló que la orden del Gobierno no menciona fecha de reanudación del servicio.

Los partidos abogan por el regreso de la monarquía parlamentaria, pero muchos manifestantes ya gritaron ayer : "¡Queremos una república, no un rey!" "Esperamos que la paz y el orden se restablezcan con la defensa de la democracia multipartidista", había dicho el monarca.

Después de su mensaje televisado, miles de nepalís salieron a la calle para convencer a los líderes de los siete partidos de que no aceptaran las promesas del monarca. Gyanendra transigió en entregar el poder ejecutivo y emplazó a las fuerzas políticas a consensuar un primer ministro, pero pretende conservar ciertas cuotas de poder hasta la celebración de nuevas elecciones.

Los líderes políticos echaron de menos en el mensaje alguna mención a las víctimas de la represión, así como una petición de reconciliación o disculpa, y un compromiso de reforma constitucional que limite su poder para disolver gobiernos.

Calendario electoral

Ahora, exigen al monarca que acelere la reforma democrática. Gopal Man Shrestha, presidente del Partido del Congreso Democrático Nepalí, anunció que la oposición presentará a Gyanendra el calendario para las elecciones, y que si no es aceptado, "seguirá el movimiento ciudadano". La policía india se ha movilizado para evitar el contrabando de armas para la guerrilla maoísta. La semana pasada fue interceptado un camión con 10.000 detonadores electrónicos y 2.500 kilos de explosivos.

 

23/04/2006 - La Vanguardia

Revuelta en el techo del mundo
Los nepalíes rechazan la propuesta del rey Gyanendra para suavizar su absolutismo
Decenas de heridos en las manifestaciones de Katmandú, que ya llegan al palacio real

El regreso del rey de Nepal al constitucionalismo sitúa al país en una encrucijada. La calle no se cree la propuesta del monarca. Ayer continuaron las protestas, que desafían el toque de queda diurno, con grandes manifestaciones en Katmandú. El apoyo exterior al rey, que tiene al ejército como recurso de reserva, podría ser decisivo.

Rafael Poch, Corresponsal Pekín

Las distancias pueden ser, a veces, muy engañosas. Ayer, por ejemplo, en Katmandú decenas de miles de manifestantes alcanzaron el centro de la ciudad, en el barrio de Thamel, no muy lejos del palacio presidencial de Narayanhiti. Parecía que el edificio de la monarquía nepalí podía desmoronarse en cualquier momento. El rey Gyanendra debió escuchar los disparos y las detonaciones de las cargas de gas antidisturbios que pusieron en fuga a los manifestantes, hiriendo a decenas, algunos de ellos gravemente.

Sin embargo todo apunta a que el rey es ahora menos débil que antes de su desvergonzada proposición del viernes, cuando acuciado por la tensión interior y exterior dio marcha atrás en su afán absolutista.

Este monarca antipático y manifiestamente inclinado a la mano dura, que llegó al poder tras una oscura masacre de la familia real al completo en junio del 2001, siendo él jefe de los servicios secretos y conociéndose de antiguo su ambición por gobernar, dio un golpe de estado absolutista en febrero del año pasado. Desde entonces, la enfermedad de Nepal ha ido a peor. La huelga general de 17 días, respondida por el rey a tiros y con medidas de excepción, es la última evidencia.

El absolutismo unió a los partidos constitucionalistas con los maoístas, que son la primera fuerza política del país y sostienen una guerrilla que mantiene en jaque al ejército en las zonas rurales. El viernes, el rey propuso un regreso a la situación anterior a su golpe, sin asumir ninguna responsabilidad, sin una sola palabra sobre los 14 muertos y los centenares de heridos que la población describe como "mártires" y él como "terroristas". Sin una palabra sobre la Asamblea Constituyente que el movimiento popular pide e indicando que del compromiso debían quedar fuera los maoístas, la principal fuerza política del país.

La oposición ha rechazado la oferta del rey con energía, pero las potencias internacionales que cuentan en Nepal (India, Estados Unidos y la Unión Europea) la consideran un "avance" e instan a los partidos a entrar en el juego. El objetivo de la propuesta real es, además de preservar la monarquía, dividir al movimiento popular, romper la frágil coalición entre los maoístas y los siete partidos constitucionales del parlamento que el rey disolvió.

La gran pregunta es cuál de las dos vías, la "popular" o la "monárquica", apadrinada desde el exterior, va a ser más sangrienta y desastrosa.

La historia reciente de este país no es muy esperanzadora en este sentido. Y por todo eso, a pesar de la engañosa distancia física entre la manifestación de ayer y el palacio, el rey no parece perdido.

Gyanendra tiene a la comunidad internacional y tiene al ejército, un instrumento sometido personalmente al monarca. Como "el monarca" es "éste monarca", un personaje con pocos escrúpulos, si el movimiento popular no se divide con la propuesta real, cosa muy probable, el rey usará al ejército contra el pueblo en Katmandú. Ya lo viene haciendo en el mundo rural desde hace años.

Nepal es una dictablanda en las ciudades, pero es un régimen carnicero, que no hace prisioneros y tiene el récord mundial en desaparecidos, según la ONU, en los distritos rurales.

Los maoístas son los que mantiene en jaque al ejército en estas zonas rurales, donde, desde 1996, se libra una guerra civil, que lleva 12.000 muertos en estos diez años y que causa enorme sufrimiento a la población.

De hecho, de los 12.000 muertos registrados en el conflicto, el 80% son civiles. El ejército real ha sido el responsable de las mayores matanzas. Según la contabilidad del grupo de derechos humanos INSEC, durante los periodos más cruentos del conflicto, las víctimas del ejército superaron a las de la guerrilla en una relación de cuatro a uno.

Así que no parece haber un final feliz a la vista en Katmandú, sólo una alternativa entre malo y peor. Apoyando a Gyanendra, la comunidad internacional podría estar apostando, precisamente, por peor.

 

23/04/2006 - La Vanguardia

India y la UE se muestran reacios a un cambio de régimen en Nepal

Rafael Poch, Corresponsal Pekín

La comunidad internacional, representada por India, Estados Unidos y la UE, no ve con buenos ojos un cambio radical de régimen en Nepal. Desde que constitucionalistas y maoístas alcanzaron un acuerdo de principio el 17 de noviembre del 2005, las potencias han estado trabajando contra ese pacto. De hecho, la propuesta real de compromiso hecha por el rey el viernes es resultado de fuertes presiones de India y Estados Unidos sobre el monarca y está diseñada para romper la unidad popular.

"Mi impresión es que la comunidad internacional no nos va a permitir la transición hacia una democracia plena y nos quiere imponer la monarquía, lastre perpetuo para el pueblo de Nepal", señala un observador de Katmandú.

Esta actitud va claramente dirigida contra los maoístas, que son la principal fuerza política del país, no sólo por su guerrilla, sino también porque ellos son los que han formulado el programa nacional más completo para la transformación del país: emancipación de las castas, igualdad de género, sistema de autonomías para las nacionalidades, y, últimamente, un sistema democrático pluripartidista que pone los intereses nacionales por delante de los objetivos niveladores y dictatoriales asociados al maoísmo.

Ha sido, precisamente, la participación de los maoístas en el movimiento de las últimas semanas lo que ha dado fuerza y amplitud a la protesta de la sociedad nepalí. Este movimiento pide una Asamblea Constituyente para decidir un nuevo comienzo nacional en Nepal.

 

23/04/2006 - La Vanguardia

Impacto en el turismo.
Cincuenta expediciones sortean los disturbios y siguen rumbo al Everest.

La situación en el país del Himalaya frena el turismo, uno de sus motores.
La inestabilidad en Nepal no ha impedido que una cincuentena de expediciones siga con su propósito de escalar esta primavera la montaña más alta del planeta. No obstante, muchos turistas han pospuesto sus viajes al corazón del Himalaya hasta que mejore la situación.

Rosa M. Boch, Barcelona

"No podemos salir de Lukla porque no hay ningún vuelo, estamos esperando a ver qué pasa en los próximo días para poder regresar a desde allí ir a Tíbet", comentaba Joan Cardona, jefe de la Expedició Pirineu de Girona Everest 2006. Los disturbios, las huelgas y el toque de queda a raíz de la crisis política en Kathmandú han sorprendido a los alpinistas que llevan semanas en el corazón del Himalaya preparándose para coronar el Everest u otros ochomiles de la zona. El Everest ha recibido esta primavera un número similar de expediciones que en temporadas pasadas, una cincuentena (31 por el lado de Tíbet y 20 por el nepalí), pero las solicitudes de permisos para coronar otras montañas han menguado.

Los 101 equipos que escalaron las cumbres nepalíes en la primavera del 2005 se han reducido a 65 este año, según datos de Reuters. Ocho de las catorce montañas de más de 8.000 metros del planeta están en Nepal. Las agencias de trekkings, los restaurantes, comercios y hoteles temen que la inestabilidad se prolongue y que el turismo, uno de los puntales de la economía del país, siga cayendo. De hecho, las llegadas aéreas internacionales bajaron de 288.000 en el 2004 a 277.000 en el 2005, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Los amantes de la montaña poco dados a aventuras han cambiado Nepal por otros parajes del Himalaya más tranquilos, como el vecino Bután o el norte de India.

El consulado de Nepal en Madrid y agencias especializadas en este destino se esfuerzan en destacar que la violencia no ha afectado a los turistas, aunque admiten que ha habido muchas cancelaciones. "A la gente que nos llama les decimos que es seguro viajar, aunque les avisamos de que hay problemas de abastecimiento de productos básicos pero que esperamos que se resuelvan muy pronto", comentaba un portavoz del consulado. Las mismas fuentes remarcan que los guerrilleros maoístas, que llevan una década intentando acabar con la monarquía y ahora con el rey Gyanendra, quien hace poco más de un año destituyó al gobierno e instauró un régimen absolutista, nunca han atacado a los turistas. De hecho, viven en buena parte de los ingresos que les reportan los viajeros y han ampliado el territorio en el que actúan: están en prácticamente en todas las zonas de trekking.

Los maoístas abordan, "educadamente, a los senderistas y les piden una cantidad de dinero para su causa", explican desde el consulado. La cifra varía en función de la zona, cuanto más turística sea la montaña más barato es esta suerte de peaje. "En mi último viaje a Nepal, camino del Makalu, en el pueblecito de Guibel, dos mujeres avisaron a nuestro guía de que esa noche recibiríamos una visita. Y así fue. Más tarde vinieron tres o cuatro guerrilleros, muy amables, con kalashnikov y granadas al cinto, nos pidieron que nos sentáramos, que nos explicarían la revolución maoísta. Luego nos pidieron 60 euros por persona , pagamos y nos dieron un recibo", relata Diego Sáenz, guía de la agencia de viajes Sanga de Madrid. En esta incursión los rebeldes se hicieron con un botín de 600 euros. La tarifa en otras zonas más turísticas es muy inferior, de unos 15 euros por persona.

Esa cortesía no la percibieron un grupo de montañeros polacos que el pasado mes de marzo fueron asaltados y luego retenidos durante 24 horas por un grupo de guerrilleros. ¿El motivo? Se negaron a pagarles el peaje para continuar con su trekking en el Everest. La negativa inicial les salió cara, ya que al final la tarifa subió y tuvieron que abonar 300 dólares por persona para poder seguir su camino.

Pero estos últimos días, el tema principal de conversación en el campo base nepalí del Everest ya no es la huelga, la presión de los maoístas o el papel de Gyanendra. De lo que más se habla es de la muerte, el pasado viernes, de tres sherpas en el glaciar del Khumbú. El toque de queda y las sangrientas manifestaciones de Kathmandú se antojan muy lejanas para los alpinistas que tienen la mirada y toda su atención puesta en conquistar el techo del mundo.

Hoy, con toque de queda, se desarrolló la manifestación más numerosa de la historia del país.

 

23/04/2006 - Avui

La policia dispersa amb força milers de manifestants al Nepal

Prop de 100.000 antimonàrquics surten als carrers perquè consideren insuficient l'anunci de Gyanendra
Exigeixen que es facin eleccions per formar una Assemblea constituent

Redacció

Les forces de seguretat del Nepal van disparar ahir trets i van utilitzar gasos lacrimògens per intentar dispersar una manifestació d'uns 100.000 antimonàrquics prop del Palau Reial de Kàtmandu, la residència del rei Gyanendra. Es calcula que almenys vuit persones van resultar ferides i més de 40 lesionades en el setzè dia de protestes al Nepal.

Tot i la promesa del rei de retornar la sobirania "al poble", l'oposició al règim absolutista sembla que no està del tot satisfeta amb aquest anunci, com es va poder comprovar ahir amb els aldarulls als carrers.

El rei Gyanendra va assegurar divendres que es comprometia amb la monarquia constitucional i transferiria així el poder al poble. Però els milers de protestants que reclamaven ahir el retorn de la democràcia onejant banderes comunistes i llançant branques i roques a les carreteres per aturar el trànsit creuen que "les paraules del rei són una farsa".

Oposició unida

Consideren que la renúncia del monarca arriba massa tard i és insuficient, ja que no compleix la seva principal reclamació: convocar eleccions immediatament per establir una Assemblea constituent. En un comunicat conjunt després de la reunió d'ahir entre els principals líders, l'oposició va indicar que no formarà govern si el rei no accepta les seves peticions i que continuarà amb les mobilitzacions fins que es compleixin les "demandes del poble".

Per la seva banda, l'exprimer ministre nepalès Girija Prasad Koirala, que pertany al Congrés del Nepal -la formació més gran de l'aliança-, va dir que la proclama del rei "no té cap mena de sentit".

En les manifestacions d'ahir la policia va disparar en dos llocs diferents, en un cas a tan sols un quilòmetre del Palau Reial. Camions de policies armats van encerclar el centre de la ciutat mentre els manifestants, joves i també gent gran, s'anaven dispersant i, minuts després, intentaven tornar-se a reagrupar. Les protestes no eren espontànies, sinó molt organitzades. Durant aquestes dues setmanes els convocants han utilitzat telèfons mòbils i missatges de text per fer possible aquestes manifestacions multitudinàries, que han acabat amb més de quinze morts.

El que és clar és que els partits del Nepal es malfien del rei Gyanendra, que en tres ocasions ha destituït els primers ministres quan no li agradaven i que en els seus cinc anys de regnat ha donat nombroses mostres d'absolutisme. El febrer del 2005 el monarca va cessar tot el govern i, després d'assumir plens poders, va prometre esclafar la rebel·lió maoista, que en una dècada ha provocat més de 13.000 morts.

Malgrat tot, l'anunci del retorn de la democràcia ha estat ben rebut per destacats representants de la comunitat internacional, que temen sobretot que els rebels maoistes puguin arribar al poder a Kàtmandu, després que al novembre passat assolissin un acord programàtic amb l'oposició per recolzar una Assemblea constituent i sortir de la crisi política.


 

22/04/2006 - El Periódico, 22-4-2006

El rei de Nepal renuncia a mantener el poder absoluto
Gyanendra ofrece ceder la función ejecutiva a un primer ministre

Katmandú